Insensibilidad Espiritual
Una de las cosas que más temor me da es llegar un día a un punto de Insensibilidad Espiritual en donde mis errores, mis pecados y mi mal andar no provoque ningún síntoma de arrepentimiento, sino que lejos de reconocer que necesito de Dios o que necesito volverme a Él, no sienta ni la mínima pizca de arrepentimiento.
Y es que no vamos a negar que hay momentos en la vida cristiana en la que NO SENTIMOS arrepentimiento por aquella acción, palabra, pensamiento o forma de vida que lejos de agradar a Dios lo está desagradando.
Hablo de esas veces en donde nos convertimos en INSENSIBLES ESPIRITUALES, en donde todo el mundo de alrededor nos consume y en donde nos sentimos mas parte del mundo, que de Dios.
Obviamente vivimos en el mundo, más no somos de él, no tendríamos que vivir conforme a sus corrientes, sino conforme a lo que la Palabra de Dios nos dicta. Pero muchas veces olvidamos eso, olvidamos que nuestra ciudadanía no es terrenal sino celestial, que nuestra misión acá en la tierra es predicar y hacer discípulos y comenzamos a vivir la vida que creemos que necesitamos y no la que Dios demanda de nosotros.
































