Cambia la falsa sonrisa, por una verdadera
“…cambiaré su duelo en gozo, los consolaré y los alegraré de su tristeza”.
Jeremías 31:13b (La Biblia de las Américas)
Hace muchos años dirigía un grupo de jóvenes muy bendecido, teníamos el privilegio de que Dios nos usaba de una manera singular. Cada semana llevábamos muchos invitados y cada reunión siempre habían conversiones, a veces Dios nos sorprendía convirtiendo a todos los invitados que nos visitaban.
Yo amaba ese grupo de jóvenes, lo había visto crecer, recuerdo perfectamente a cada joven que paso por ese grupo, porque eran mis ovejitas, los cuidaba, oraba mucho por ellos, los visitaba y siempre tenía tiempo para compartir una consejería con cualquier de ellos.
Recuerdo en especial a alguien que siempre tenía una sonrisa en su rostro, sonreía de tal manera que contagiaba, era increíble la forma de cómo podía mantener esa sonrisa dibujada en su rostro pese a cualquier circunstancia.
En una de las muchas ocasiones en que hablábamos me pude percatar que su sonrisa no era verdadera, que ella sonría como un escape a sus problemas, como un escudo frente a las situaciones que realmente estaba pasando, como una forma de escape de la vida real.